Del narcisismo al splog

La Vanguardia de hoy publica una reseña del ensayo de Andrew Keen en el que critica la situación actual de la cultura en la web 2.0. Bajo el título "The cult of the amateur", el ensayo contiene las siguientes afirmaciones:

  1. La red actual convierte la cultura en cosa de aficionados y la destruye
  2. El
    criterio de los académicos, críticos o periodistas queda relegado
  3. Disminuye la calidad del conocimiento y de la información
  4. Los blogs tienen una gran carga de narcisismo digital
  5. Gran parte de la información es falsa y corrupta
  6. Es imposible distinguir la información de
    la desinformación y la publicidad
  7. El 90% de nuevos
    blogs son en verdad splogs (Spam + blog)
  8. Los comentarios de un producto pueden venir del fabricante o de  un competidor
  9. Las empresas cuelgan vídeos en YouTube no advierten de que son publicidad
  10. Wikipedia es utilizada por las multinacionales para distribuir propaganda

Aunque algunas de esta afirmaciones me parecen ajustadas a la realidad, encuentro el planteamiento dramáticamente exagerado y pesimista. La verdad es que muchas veces el aficionado que contribuye con una crítica, un comentario o un post en su blog, está más cerca de la realidad que un académico, un crítico profesional o un periodista. El lector de estas aportaciones no profesionales valora más la espontaneidad que el rigor. En cualquier caso, es preocupante la creciente tendencia a enmascarar la publicidad con falsos blogs y comentarios interesados, aunque la cifra del 90% me parece exagerada. En cambio, lo del narcisismo digital me parece bastante acertado.

Fotocopias, RSS y conocimiento

Cuando aparecieron las fotocopias desapareció la sensación de que el acceso a la información contenida en ciertos documentos y publicaciones que pasaban por nuestras manos era algo efímero. Ello hacía que aprovechásemos el tiempo durante el que teníamos el documento en nuestro poder para leerlo, memorizarlo o tomar notas, lo cual facilitaba la obtención del conocimiento contenido en él. La posibilidad de realizar una fotocopia redujo esta tensión, pero también hizo que nos relajásemos excesivamente. Saber que teníamos una copia en nuestro poder contribuyó a aplazar el momento de su lectura, por lo que la obtención del conocimiento quedó también diferida, y en muchos casos olvidada. ¿Cuántas veces hemos fotocopiado algo con la intención de leerlo después con más calma y nunca hemos llegado a hacerlo?. En Internet la información está aparentemente disponible y no es necesario guardarla de forma compulsiva. Aún así, lo hacemos cuando algo es interesante y pensamos que la fuente puede desaparecer. Con los blogs ocurre algo parecido, unos los leemos a diario y otros los visitamos esporádicamente, pero nos ayudamos de Bloglines o de cualquier otro lector de feeds para asegurar que no se nos olvidará su lectura. Sin embargo, la paradoja vuelve a aparecer. El saber que registramos y guardamos todas las entradas, de nuevo hace que nos relajemos, y es posible que la certeza de que podremos acceder en cualquier momento a esa información, sea justamente la que nos haga olvidar que existe.

¿Diez años de blogs?

Me ha sorprendido la noticia que publica hoy El País, en la que se afirma que "Este mes de abril se celebra en Estados Unidos lo que para muchos es el décimo aniversario de la aparición del primer blog". Se trataría de la bitácora tecnológica y política, que bajo el nombre Scripting news empezó a escribir Dave Winer en abril de 1997. Sólo eran breves anotaciones  presentadas por orden cronológico sobre alguna noticia o curiosidad encontrada por la Red, para la que se creaba un enlace. Si seguimos esta definición, éramos muchos los que en marzo de 1997, e incluso antes, escribíamos blogs. Mi primer bitácora se encontraba en http://www.onnet.es/news.htm y contenía noticias sobre derecho informático que iba encontrando en los pocos sitios web que entonces existían. El cuaderno de bitácora era una de las páginas de mi sitio web, creado en octubre de 1995, cuando no había más de 100 sitios web en España.  Al aparecer Blogger, pasé mi bitácora a http://landwell.blogspot.com y el año pasado migré a Typepad. No veo ningún mérito en todo esto. Se trata de aplicaciones que se han ido dando a la tecnología, de forma paralela a su avance. En cualquier caso, si eso que hacíamos en 1997 eran blogs, enhorabuena a los pioneros.

Noticia errónea sobre la criminalización de blogs falsos

Slashdot.com publicó el pasado 11 de febrero un polémico artículo titulado EU Bans Sock-Puppet Blogs en el que hablaba de una nueva Directiva europea que iba a prohibir los blogs falsos. En el post se hacía referencia aun artículo de The Times del día anterior titulado Fake bloggers soon to be ‘named and shamed’ en el que se afirmaba que los hoteles, restaurantes y tiendas online que publicasen críticas favorables sobre ellos mismos utilizando identidades falsas, podrían tener que hacer frente a acciones penales de acuerdo con una nueva normativa. La noticia generó un amplio debate sobre la responsabilidad de los bloggers y la libertad de expresión en Slashdot.com. Sin embargo, la Comisión Europea no había anunciado ninguna iniciativa legal en esas fechas que criminalizase los comentarios positivos o negativos realizados bajo falsas identidades respecto a productos o empresas. Esta semana se ha publicado el número 62 de la revista IQUA Magazine de la Agencia de Calidad de Internet, en el que se hace eco de la noticia publicada en The Times, y señala que "La Unión Europea estudia prohibir los falsos blogs de empresas que hacen
publicidad camuflada".

Tras analizar el contenido de los tres artículos he llegado a la conclusión de que todos ellos interpretan de forma errónea la verdadera noticia, relativa a la finalización en 2007 del plazo para que los Estados miembro incorporen en sus ordenamientos jurídicos la Directiva 205/29/CE de 11 de mayo de 2005 relativa a las prácticas comerciales desleales de las empresas en sus relaciones con los consumidores. En ella se prohíbe cualquier acto que pueda distorsionar de manera sustancial, con respecto al producto de que se trate, el comportamiento económico del consumidor medio al que afecta. Especialmente, se considera una práctica desleal que un comerciante se presente de forma fraudulenta como consumidor.

En España, el Código Penal describe conductas susceptibles de ser cometidas a través de comentarios o blogs, que guardan cierto paralelismo con las prohibiciones establecidas en la Directiva. Entre ellas destacan las siguientes:

1. Realizar alegaciones falsas o manifestar características inciertas sobre productos o servicios por parte de sus fabricantes o comerciantes, de modo que puedan causar un perjuicio grave y manifiesto a los consumidores (Art. 282).

2. Difundir noticias falsas o utilizar información privilegiada con el fin de alterar los precios que habrían de resultar de la libre concurrencia de productos, mercancías, títulos valores, servicios o cualesquiera otras cosas muebles o inmuebles que sean objeto de contratación. (Art. 284).

Otra forma de Google bombing

Una forma de ataque contra la reputación de una persona física o jurídica es conseguir la asociación de su nombre a una palabra o frase de descrédito que será la que aparezca en las primeras posiciones de Google cuando hagamos una búsqueda. Otra forma de conseguir que el mensaje denigratorio aparezca bien posicionado consiste en incluirlo como comentario en los cinco primeros blogs del ranking. Google indexa los contenidos de los blogs en función de su popularidad, de manera que un comentario despectivo aparecido en Barrapunto sobre una empresa aparecerá mucho antes que un comentario positivo escrito en otro blog (Incluido el de la propia empresa). Todo ello sin descartar el efecto viral de un burofax que ya he comentado anteriormente.