Manipulando

En el blog de e-consultancy se informaba ayer de los resultados de un estudio publicado en Inglaterra que sostiene que los consumidores están dejando de utilizar los servicios web de comparación de productos porque sospechan que los resultados dependen de lo que pagan las empresas por estar mejor valoradas que sus competidores. No sé hasta que punto el propio estudio puede estar manipulado, pero lo cierto es que este verano se habla mucho de este tipo de prácticas. Si esta semana hemos hablado de la alteración interesada de contenidos en Wikipedia, la semana anterior volvió a plantearse el debate sobre las técnicas de posicionamiento y publicidad en los buscadores, a propósito de la denuncia de FACUA contra Google y Yahoo! en Consumo.

La IP de los que manipulan Wikipedia

Si ayer hablábamos de la publicidad encubierta en las entradas de Wikipedia, hoy he visto una noticia en Wired y en El País, sobre los resultados que ofrece el análisis de la dirección IP de las personas que alteran los contenidos de esta enciclopedia. Ello ha permitido confirmar que empresas, gobiernos, partidos políticos y servicios secretos están constantemente vigilando los textos de Wikipedia y borrando todo aquello que consideran contrario a sus intereses. Este análisis puede realizarse desde la base de datos Wikipedia Scanner en las que se pueden realizar tres tipos de búsquedas: 1) Por el nombre de la empresa u organización. 2) Por un rango IP determinado. 3) Por el título de la entrada publicada en Wikipedia. Además de ser un recurso realmente interesante, plantea de nuevo el debate sobre el carácter de la dirección IP como dato personal, reabierto con las recientes sentencias francesas en el ámbito de las investigaciones de las redes P2P.

Del narcisismo al splog

La Vanguardia de hoy publica una reseña del ensayo de Andrew Keen en el que critica la situación actual de la cultura en la web 2.0. Bajo el título "The cult of the amateur", el ensayo contiene las siguientes afirmaciones:

  1. La red actual convierte la cultura en cosa de aficionados y la destruye
  2. El
    criterio de los académicos, críticos o periodistas queda relegado
  3. Disminuye la calidad del conocimiento y de la información
  4. Los blogs tienen una gran carga de narcisismo digital
  5. Gran parte de la información es falsa y corrupta
  6. Es imposible distinguir la información de
    la desinformación y la publicidad
  7. El 90% de nuevos
    blogs son en verdad splogs (Spam + blog)
  8. Los comentarios de un producto pueden venir del fabricante o de  un competidor
  9. Las empresas cuelgan vídeos en YouTube no advierten de que son publicidad
  10. Wikipedia es utilizada por las multinacionales para distribuir propaganda

Aunque algunas de esta afirmaciones me parecen ajustadas a la realidad, encuentro el planteamiento dramáticamente exagerado y pesimista. La verdad es que muchas veces el aficionado que contribuye con una crítica, un comentario o un post en su blog, está más cerca de la realidad que un académico, un crítico profesional o un periodista. El lector de estas aportaciones no profesionales valora más la espontaneidad que el rigor. En cualquier caso, es preocupante la creciente tendencia a enmascarar la publicidad con falsos blogs y comentarios interesados, aunque la cifra del 90% me parece exagerada. En cambio, lo del narcisismo digital me parece bastante acertado.