Permitir un uso razonable del correo electrónico de la empresa para fines personales es la peor estrategia que se puede aplicar.
En este documento se describen las razones y los argumentos jurídicos por los que es recomendable una prohibición total del uso personal de los recursos TIC corporativos, especialmente teniendo en cuenta que todos los trabajadores disponen de dispositivos móviles personales que les permiten satisfacer todas sus necesidades de comunicación y entretenimiento.