La nueva figura del DPO (Data Protection Officer): Oportunidad profesional para los abogados

Jesús Martinell
Abogado Ribas y Asociados.

El pasado 4 de mayo se publicó en el Diario Oficial Unión Europea, el esperado Reglamento 2016/679 relativo a la protección de las personas físicas en lo que se refiere al tratamiento de datos personales y a la libre circulación de esos datos. Este nuevo Reglamento deroga la Directiva 95/46/CE aplicable en todos los Estados Miembros a partir del 25 de mayo  de 2018.

A pesar de que el Reglamento será aplicable a partir de mayo de 2018, las empresas deben, de manera progresiva, empezar a implementar determinadas medidas. En este sentido la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD) ya se ha pronunciado. Una de ellas es la obligatoriedad (si interpretamos el sentido literal del texto al decir “deberán”) de que el responsable y encargado del tratamiento en la empresa designe al DPO siempre que: (i) el tratamiento lo lleve a cabo una autoridad u organismo público, (ii) que la empresa haga tratamientos que por su naturaleza, alcance y/o fines requieran de una observación habitual y sistemática de interesados a gran escala o (iii) que se lleve a cabo tratamientos a gran escala de categorías especiales de datos y de datos relativos a condenas e infracciones penales.

El nuevo Reglamento afecta, principalmente, a los responsables y encargados del tratamiento ya que deberán adaptar la nueva normativa al tratamiento de datos que lleven a cabo en la empresa. De algún modo, los responsables y encargados deberán hacer un esfuerzo considerable para, paulatinamente, ir adaptando todos los tratamientos de datos existentes en la empresa, así como los futuros, a las exigencias de la nueva normativa.

Asimismo, los interesados o titulares de derechos, con el nuevo Reglamento, disponen de un abanico más amplio de Derechos (p.e. derecho a la portabilidad, derecho al olvido o supresión, derecho a la limitación de los datos, derecho a presentar una denuncia ante la Autoridad de Control etc.).

En el caso de los abogados, es una oportunidad para especializarse en una nueva figura que nos introduce el Reglamento: el Data Protection Officer (DPO). Todas las novedades, que iremos tratando a lo largo de estos meses a través de diferentes artículos, ofrecen la oportunidad perfecta para el abogado que tenga interés en la empresa, y más concretamente,  en la implantación de modelos dónde, el cumplimiento normativo, el principio de responsabilidad y la prevención tengan un papel predominante en detenimiento de un modelo estrictamente sancionador y más reactivo que proactivo.

La nueva figura del DPO comparte sinergias con el Compliance Officer. Ya que, a ambos, se les exige la necesidad de acreditar el cumplimiento a través de las políticas y medidas que se adopten. El legislador europeo sigue apostando por modelos en los que la empresa lleve la iniciativa. Modelos de “Privacy by design” y “by default” en el que será fundamental que cualquier decisión que se lleve a cabo por el DPO y/o cualquier otra figura con responsabilidad en la empresa, estén razonadas o argumentadas y debidamente acreditadas.

Asimismo, debemos tener en cuenta que el perfil de DPO debe tener un talante proactivo en sus funciones. El legislador, huye, cada vez más, de posturas o criterios más pasivos en cuanto que debíamos esperar a que nos vinieran a mirar cómo teníamos la casa. Con el cambio de criterio, debe ser la empresa misma quién tome la iniciativa y, en consecuencia, será crucial el perfil de DPO que escoja.

El DPO deberá tener unas skills comunicativas sólidas ya que, dentro de sus funciones, tendrá que mantener una comunicación fluida y constante con los múltiples interlocutores que aparecen en el nuevo Reglamento. En primer lugar, los responsables y encargados del tratamiento de la empresa, las Autoridades de Control (ante p.e. una consulta previa, violación de seguridad de los datos o una evaluación de impacto.

Por otro lado, si en la empresa en la que estamos es internacional y dispone de filiales por Europa, será importante que la figura que escojamos tenga habilidades para comunicarse en inglés u otros idiomas así como también, una visión amplia y clara sobre los diferentes tratamientos que contengan datos personales que puedan tratarse en tales países y que, en España, quizás no abunden tanto.

Por otro lado, en un contexto global, el DPO deberá ser consciente de que los datos van circulando de un país a otro constantemente. Ello le exige un conocimiento exhaustivo de la normativa europea y local para así poder interaccionar con las múltiples normativas. Así pues deberá ser capaz de saber compaginar nuevos acuerdos, como p.e., el Privacy Shield (que sustituye al antiguo Safe Harbor entre USA y Europa) con el Reglamento Europeo de Protección de Datos y la propia normativa local.

En el seno de un grupo de empresas podrá designarse un único DPO siempre que sea fácilmente accesible desde cada filial y, en el caso de las autoridades u organismos públicos, también podrán designarse un DPO para más de una teniendo en cuenta la estructura y tamaño de la misma.

El nuevo DPO tiene un protagonismo destacable en el futuro de la Protección de Datos siendo una oportunidad para aquellos que les interesa ésta área del Derecho. La empresa, para la designación del mismo, podrá optar por alguien de la cantera o buscar un perfil externo. De todos modos, ambos perfiles, deberán ser designados atendiendo a sus cualidades profesionales, concretamente, sus conocimientos en Derecho y en la práctica de la materia de protección de datos. Asimismo, el perfil escogido, también deberá tener capacidad para desarrollar las funciones y habilidades comentadas anteriormente. Cabe recordar que la empresa deberá respetar al DPO para que desarrolle su cargo con absoluta independencia y con obligación de secreto y confidencialidad.

No siempre, como abogados, se nos presenta una oportunidad como esta para reenfocar o potenciar nuestra carrera profesional. Para el que quiera empezar en este campo, o para el que quiera seguir formándose en el mismo, puede especializarse en la materia a través de un curso de DPO y con ello optar al puesto de DPO en cualquier empresa que solicite el cargo.

En el nuevo curso de DPO de Aranzadi hemos hecho un gran esfuerzo para describir la metodología y las acciones que un DPO debe realizar en el seno de una empresa o como DPO externo. Puedes ver el programa en este enlace:

http://www.tienda.aranzadi.es/productos/formaciones/curso-data-protection-officer/8748/4294967105

 

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