La norma que regula el uso del correo electrónico por los Magistrados y el nuevo criterio del Tribunal Supremo

El Código de Conducta para usuarios de equipos y sistemas informáticos al servicio de la Administración de Justicia, vigente en la actualidad, siempre ha sido una referencia a seguir en la redacción de este tipo de normas, dado el justo equilibrio que establece entre las exigencias de control del propietario de los recursos TIC y los derechos de los usuarios.

Este equilibrio es el que muchas empresas han introducido en sus normas internas, ya que coincide con la doctrina unificada y consolidada por el Tribunal Supremo y por el Tribunal Constitucional.

Sin embargo, la Sentencia del Tribunal Supremo de 16/06/14 ha introducido un nuevo criterio en relación al control e intervención del correo electrónico “no leído” de los trabajadores para su uso como prueba en un procedimiento penal.

Este nuevo criterio y los cambios que implica en las actividades de control de la empresa, puede entrar en conflicto con el Código de Conducta comentado, que, paradójicamente regula el uso del correo electrónico que utilizan los Magistrados, incluidos los del órgano que dictó la sentencia comentada.

Reproduzco los puntos principales de este Código de Conducta para que se pueda valorar si existe o no un conflicto y si deben confirmarse o no las tesis defendidas en mi anterior artículo a favor de mantener el criterio hasta ahora vigente, que es justamente el que aplica este Código de Conducta.

1. El primer apartado de esta Instrucción, dictada por el Pleno del Consejo General del Poder Judicial de 26 de febrero de 20013, establece que el Código de Conducta se aplicará a todos los profesionales que prestan sus servicios en los órganos judiciales, incluidos los Jueces, Magistrados y Secretarios Judiciales.

2. Los apartados 2.3 y 4.1 extienden la aplicación de esta norma al correo electrónico y a todas las comunicaciones realizadas a través de la red interna o Intranet, o de la red externa o Internet.

3. El apartado 9.1.1 establece que es facultad de la Administración Pública competente exigir un buen uso del correo electrónico, y añade que el correo electrónico, por ser un instrumento básico de trabajo y colaboración, propiedad de la Administración, debe ser utilizado con fines profesionales.

4. Apartado 9.1.2: Queda prohibida la utilización del correo electrónico para “actividades personales restringidas”, en las que pueda haber alguna expectativa de privacidad o secreto en las comunicaciones.

5. Apartado 9.1.3: En los casos en los que la Administración competente permita utilizar el correo electrónico puesto a disposición de cada usuario para “actividades personales no reservadas”, en las que no exista expectativa alguna de privacidad, tales como usos sociales individualizados, esta utilización deberá restringirse al máximo.

6. En el apartado 6.8.3 se establece que, en aquellos órganos judiciales donde se hubiere instaurado la figura del “monitor judicial” y sin perjuicio de lo dispuesto en el párrafo anterior, a aquél le corresponderá comprobar y supervisar el correcto funcionamiento de las aplicaciones informáticas, poniendo en conocimiento del Secretario Judicial las deficiencias que observare, proponiendo, en su caso, la adopción de las medidas que estime pertinentes.

7.Apartado 6.11.2: Si un usuario finaliza su relación con la Administración o se traslada de puesto, deberá dejar intactos todos los archivos y documentos que hayan tenido un fin profesional. En el supuesto de que existan archivos de carácter personal, él mismo deberá eliminarlos, bajo la supervisión del Servicio de Soporte competente.

8. Apartado 9.3: En el momento de la extinción de la relación funcionarial o laboral, se interrumpirá el acceso a su buzón de correo. Los servicios técnicos podrán acceder al buzón para reenviar los mensajes profesionales a los usuarios que se determinen por el administrador o responsable del Sistema. (Se entiende que los destinatarios del reenvío accederán a los mensajes leídos y no leídos y que la selección de los mensajes profesionales, descartando los mensajes personales, la realizarán los servicios técnicos sin intervención judicial).

Conclusiones

En mi opinión, el criterio establecido en esta Instrucción del Pleno del Consejo General del Poder Judicial, que coincide con la doctrina unificada y consolidada del Tribunal Supremo y del Tribunal Constitucional, debe prevalecer.

Los usos actuales de los sistemas informáticos en el seno de las empresas y de las Administraciones Públicas exigen la reinterpretación o la modificación del artículo 18.3 de la Constitución, estableciendo la posibilidad de que:

  • o bien el secreto de las comunicaciones no sea de aplicación a las comunicaciones estrictamente corporativas o profesionales en las que no haya expectativa de privacidad, por la prohibición de su uso personal,
  • o bien se incluya el consentimiento del usuario y la ley como circunstancias habilitantes para la injerencia en dicho derecho.

Pensemos que la Constitución data de 1978 y que los avances tecnológicos, sociales, laborales, e incluso penales nos han llevado a un escenario que nada tiene que ver con el de entonces.

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s