Una apasionante comparativa entre tecnologías separadas por más de 2.000 años. El mecanismo de Anticitera es uno de los artefactos más fascinantes de la antigüedad. Se le considera el primer ordenador analógico conocido. Su análisis ha sido una fuente inagotable de estudios que incluyen arqueología, astronomía, ingeniería e historia de la ciencia.
Hoy nos atrevemos a buscar conexiones con la inteligencia artificial y la mecánica cuántica con el fin de valorar la evolución que ha tenido el conocimiento humano en este periodo de 2.000 años.
Un análisis similar al que hicimos con la máquina de pensar de Ramon Llull: