Simulador de decisiones políticas

Esta aplicación predictiva desarrollada por IBM me ha obligado a actualizar la reflexión deliberadamente ingenua que hice en junio de 2006 al hablar de las “wiki leyes” y el análisis un poco más profundo que hice en enero de 2009, al plantear la posibilidad de que el caos derivado de las distintas aportaciones, enfoques e intereses dirigidos a la elaboración de una “wiki ley ” acabase encontrando una vía para ordenarse a sí mismo, gracias al efecto comunidad.

La aplicación de IBM parte de un planteamiento mucho menos ingenuo. Su función es predecir el efecto de las políticas municipales, identificando consecuencias imprevistas, valorando el impacto en los ciudadanos y analizando todo tipo de escenarios hipotéticos, con una proyección de hasta 25 años.

Entre los ejemplos de políticas municipales en las que la aplicación de IBM puede ser utilizada como ayuda a la toma de decisiones, destacan las siguientes:

– Tarifas del transporte público
– Tasas de matriculación en las escuelas
– Índices de obesidad y emisiones de CO2
– Impuestos recaudados y consumo de electricidad
– Densidad de población y el bienestar de los ciudadanos
– Datos relacionados con la salud y el atractivo de la ciudad para los negocios

El complemento ideal de esta aplicación sería un foro en el que los ciudadanos pudiesen realizar sus aportaciones, a través de preguntas concretas con opciones cerradas o abiertas. El modelo productivo actual se nutre con las variables del elemento humano a través de reuniones de trabajo en las que se recaba la opinión de expertos relacionados con cada uno de los temas planteados en las políticas a desarrollar. Tal vez lo ideal sería contar con un mayor número de aportaciones a través de consultas en foros específicos o incluso en redes sociales. Desgraciadamente, estas consultas son fáciles de manipular, ya que, al permitir la participación anónima, se puede automatizar la votación con múltiples identidades ficticias.

Existen ejemplos de participación ciudadana en la elaboración de políticas y normas. Uno de los pioneros fue el de ParticipatioNZ, creado por el gobierno neozelandés para fomentar la participación ciudadana en la toma de decisiones. La iniciativa neozelandesa tuvo su máxima expresión en la creación de un wiki (ya finalizado) destinado a la discusión de una norma específica.

Obviamente, estas iniciativas exigen un nivel de madurez adecuado en los participantes, en los partidos políticos y en los grupos de presión, ya que son un blanco fácil para ataques y manipulaciones. Si una empresa que quiera cuidar su reputación online está obligada a vigilar cualquier posible alteración maliciosa de su entrada en Wikipedia, un gobierno que quiera dotar de fiabilidad a una plataforma de consulta ciudadana deberá establecer mecanismos de defensa que garanticen su utilidad y eviten que caigan en desuso.

La duda que vuelve a surgir es, si en una cuestión tan radical como la creación de una ley, la capacidad de autorregulación de una comunidad permitirá excluir a los manipuladores. Sería interesante analizar a fondo ejemplos de selección colectiva de noticias como Digg o Menéame, para comprobar el comportamiento de las mayorías, las minorías y los “francotiradores”, así como la reacción de la comunidad ante manipulaciones, noticias falsas, voto mimético de los indecisos, excesos de poder de las mayorías o de los moderadores, ataques de trolls, éxito basado exclusivamente en el morbo de la noticia, publicidad encubierta y conflictos entre los participantes.


					

Solicitud colaboración en wiki Crisis 2.0

Acabo de crear un wiki titulado Crisis 2.0 en el que analizo las estrategias que puede seguir una empresa o una persona física para gestionar lo que llamo una crisis 2.0, es decir, un ataque contra su imagen o su reputación utilizando el potencial de la web 2.0. Invito al que quiera realizar sus aportaciones, a visitar el wiki, que se encuentra en http://xribas.wetpaint.com

Las aportaciones realizadas se integrarán en un informe que publicaré periódicamente a través de este blog y desde el sitio web de Landwell – PricewaterhouseCoopers, citando el nombre y la URL del autor de cada aportación.