iPhone: el contrato más largo

Acabo de buscar en la base de datos de los récords Guinness y no he encontrado ninguna referencia al contrato más largo del mundo. Según la revista Wired el contrato del iPhone es uno de los contratos más extensos que acompañan a un dispositivo electrónico de gran consumo. El contrato tiene en total alrededor de 17.000 palabras ya que el acuerdo principal incluye la licencia del software del iPhone, las CGC (Condiciones Generales de Contratación) de iTunes, las CGC de Google Maps, las CGC de YouTube. El contrato también contiene las CGC del servicio de AT&T de prepago y postpago para iPhone. El contrato más largo que he visto en mi vida fue acuerdo de outsourcing informático entre una empresa americana y una empresa española. Tenía más de 500 páginas. Necesité dos días para leerlo, siete días para comprenderlo y tres meses para negociarlo.

Conclusiones de la lectura de la sentencia

Tras la lectura de la sentencia de la Audiencia Nacional a la que me refería en el post Dar una tarjeta de visita equivale a consentimiento resumo las principales conclusiones de esta decisión judicial:

  1. Entregar una tarjeta de visita en un contexto comercial equivale a consentimiento expreso
  2. Ello permite enviar información comercial por correo electrónico al solicitante
  3. El consentimiento expreso no tiene que plasmarse por escrito
  4. El alcance de ese consentimiento se limita al envío de la información solicitada
  5. El consentimiento expreso puede probarse con la posesión de la tarjeta de visita del afectado
  6. El envío de 13 mensajes no se considera un envío masivo


Texto completo de la sentencia

Dar una tarjeta de visita equivale a consentimiento

La reciente sentencia de la Audiencia Nacional revocando una resolución de la AEPD que sancionaba el envío de publicidad no consentida aporta un rayo de luz a la interpretación del consentimiento en la actividad comercial. La principal conclusión que puede extraerse de la sentencia es que si una persona acude a un stand en una feria o a un
establecimiento comercial y entrega su tarjeta de visita al solicitar información sobre un producto o servicio, esa entrega implica una autorización inequívoca y explícita para utilizar los datos de la tarjeta en el envío de la información solicitada.

El Centro de Tratamiento de Denuncias Automatizadas

El BOE de hoy publica una Orden del Ministerio del Interior por la que se crea el Centro de Tratamiento de Denuncias Automatizadas. Este centro, cuyo nombre parece sacado de una novela de Huxley o de Orwell, centralizará la tramitación automática de las multas por infracciones de tráfico que se detecten mediante los radares situados en las carreteras. El motivo de la centralización se debe al "aumento progresivo en la implantación de medios técnicos para la detección de infracciones y al incremento correlativo de las denuncias para cuyo tratamiento no está dimensionada la organización periférica de la Jefatura Central de Tráfico". La traducción informática de esta Orden parece ser un gran host central al que los radares envían telemáticamente las imágenes capturadas por las cámaras de los radares, utilizando la red del Ministerio del Interior, que acaba imprimiendo y enviando las sanciones sin prácticamente intervención humana. Puede llegar a ser mucho más efectivo, pero no puedo evitar que me recuerde al entrañable Central Scrutinizer de Frank Zappa.

La posición exacta de Paris Hilton en Google Maps

Leo un interesante artículo de Tino Fernández en Expansión en el que afirma que, entre los modelos de negocio surgidos alrededor de la prensa rosa, se han consolidado novedades como Gawker Stalker, un recurso con 40.000 usuarios diarios (muchos de ellos cultos y de clase alta, según el autor) que utiliza Google Maps para identificar la posición de los famosos, describiendo situaciones, acompañantes y sacando numerosas conclusiones. Ya sé que la popularidad es un activo que pone la intimidad en el pasivo, pero resulta al menos sorprendente que alguien pueda llegar a determinadas conclusiones por el hecho de que los iconos de dos famosos estén peligrosamente cerca en Google Maps. Se trata de un seguimiento tecnológico implacable, basado en la información de fuentes que pueden llegar a falsearla, y que puede ser explotado por muchos usuarios para una amplia variedad de finalidades. Se demuestra una vez más que el verdadero lujo es ser un perfecto desconocido.

Las fronteras siguen siendo clave

En 1995, en una mesa redonda sobre el fenómeno Internet, comenté que la red y la globalización podían llegar a generar un proceso de ósmosis cultural y tecnológica, consciente de lo ingenuo y utópico que era el comentario. A pesar de que se han visto tímidos impulsos para ese intercambio transfronterizo, todavía existen obstáculos que parecen insalvables. Pero éstos no residen tanto en las fronteras idiomáticas o étnicas que favorecen la diversidad, sino en la compartimentación territorial que generan los acuerdos de propiedad intelectual y de transferencia de tecnología. Los titulares de derechos de autor y de patentes siguen viendo el mundo a través de sus fronteras, potenciando el poder disociador de las líneas más que imaginarias que lo seccionan. Los Estados son reacios a transferir e incluso a recibir tecnología. Esta semana, sin ir más lejos, RIM ha conseguido la autorización para vender BlackBerrys en China, tras ocho años de negociaciones. También parecen eternizarse los acuerdos de Apple para distribuir el iPhone en Europa. Las plataformas de streaming de cine a través de Internet respetan las mismas zonas territoriales que la distribución de películas en DVD… Al final, hay más oportunidades de ósmosis cultural en un chat entre quiceañeros de distintos países que en cien macrocontratos de distribución de propiedad intelectual.

Interceptación legal de llamadas en VoIP

Acabo de leer en la revista SIC un interesante artículo de Manuel García sobre los procedimientos que siguen los operadores VoIP para interceptar las comunicaciones que se producen en estas redes tras recibir un requerimiento judicial. Según el autor, las técnicas más extendidas son las aplicaciones especializadas para VoIP, las soluciones específicas para la captura de tráfico a nivel IP y las aplicaciones ya existentes para redes TDM. En todas ellas se utilizan las interfaces de intercambio de información normalizadas a nivel europeo por el ETSI para poner a disposición de la autoridad judicial las comunicaciones del usuario sin que éste sea alertado de ello. Los procedimientos de interceptación de llamadas en voz IP se encuentran en la actualidad en un estado tan avanzado, que sorprende el uso que todavía se da a este medio de comunicación para eludir el riesgo de interceptación en una red de telefonía convencional.